lunes, 5 de diciembre de 2011

Adicción

Vuelvo a tener el mono

de la droga que recorre mi cuerpo,

y es la adicción a tus besos

que me vuelven loco,

mis venas palpitan al ritmo,

y al son de los gemidos de tu corazón,

mis piernas tiemblan por mi adicción

¡un poco por favor! aunque sea un guiño…

doy una calda a tus labios,

liados previamente con mis abrazos

aliñados con tu pies y tu sudor,

y sellados con mis labios sobre los tuyos,

¡oh! que labios quiero besar,

¡oh! que pechos quiero tocar,

¡oh! que cuerpo quiero acariciar,

¡oh! que culo quiero palpar.

Preso de la noche y el tiempo

espero a un rojo atardecer,

Que te traiga de nuevo,

A mi cama otra vez.

Evoco el recuerdo.

Evoco el recuerdo a la ciudad dorada

donde ancianos andan plácidamente

donde estudiantes pasan fugazmente

por tus calles, Salamanca.


En sus noches he sido embajador en Sodoma y Gomorra,

navegante en grandes mares de alcohol,

trapecista en la cuerda floja

arqueólogo en la búsqueda del amor,


lobo aullando a la Luna,

el demente que perdió la razón,

no siendo dos almas, sino una a una,

queriendo compartir el mismo corazón.


Así evoco el recuerdo a la ciudad dorada

a orillas del río Tormes,

recuerdo tus caricias en Salamanca,

la cual me grabo tu nombre.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Destellos de luna roja

Como cada noche se encontraba sentado en la misma piedra de todas las noches. Allí sentado no hacía nada más que mirar al cielo, mientras el resto de la manada lo ignoraba, pues eran demasiadas noches, haciendo lo mismo. Salía de su guarida, iba a dar un paseo siguiendo el rastro de algún pequeño roedor para comer algo, y luego otro paseo hasta la piedra. Era su ritual de todas las noches. De todas y cada una de ellas, allí mirando el cielo esperándola.

Ya apenas la recordaba. Se impacientaba pues había pasado mucho desde la última vez que la vio. Ya no recordaba su aroma traído por el viento del Este. Ya no recordaba su luminosa mirada embaucándolo. Eso lo apenaba tanto que no pudo resistirse. Aulló en la oscuridad de la noche. El resto de la manada lo miraba sin comprender, ¿por qué ahora? ¿por qué si no había ni luna?. Lo que ellos no sabían es que esa no era su luna.

En otro tiempo había sido un hombre, si un hombre como los que ahora les daban caza por el monte, el llano, o la montaña. No les daba tregua. Había pasado mucho desde aquella época. Por entonces era un hombre apuesto, de una estatura que superaba la media, cosa que se refleja en su tamaño actual, de pelo negro moteado con canas por las sienes, inclusive en algunas zonas de la barba. Tenía una constitución fuerte por su profesión, allá cerca de la falda de la montaña, donde la conoció. Ella era autóctona y el extranjero en esa tierra, mucho más fría que si tierra natal. Un día después del trabajo, ella se acerco con su gente para comerciar pieles, con las que se hacían abrigos para aguantar el frío de Noviembre. Fue en aquel instante cuando sus miradas se cruzaron, y ya no pudo olvidarla. Desde ese instante, todas las noches se acercaba al poblado para poder verla. Según pasaron los días ella se alejaba del poblado para encontrarse con él. Charlaban toda la noche hasta que llegaba el alba, y con los primeros rayos de luz, el volvió a su trabajo y ella a sus quehaceres. Así pasaron los días y los meses, mientras su amor se hacía cada vez más grande.

Justamente en el día que fue a besarla apareció el chamán del poblado. Escandalizado por su conducta, los condeno a estar toda la eternidad separados. A él lo convirtió en un canis lupus condenado a vagar buscándola cada noche. A ella la convirtió en un eclipse de Luna, para que el no la viera todas las noches.

Libertad del lobo

Se rompieron las cadenas

y el lobo corre libremente,

corriendo por las praderas

de la libertad de su mente,


aullando a la luna roja

hasta perder la razón,

haciéndole perseguir su cola

y hasta su propio corazón,


lobo solitario que necesita el calor de la manda

lobo solitario que nadie manda sobre su alma,

sale cada noche en busca de la luna

la cual se le llevo la voz


la escucha susurrando entre el viento

la siente caminando por la tierra

la roza en el rocío

que deja su adiós.

domingo, 30 de octubre de 2011

Humo de locura

Tus besos son el humo que invade mis pulmones,

en tus labios doy una calada poco a poco a tu alma,

que baja mis manos a tus balcones,

suaves y calidos, como una brisa por la mañana



Algo leo en tus ojos

efímero pestañeo que delata tus intenciones,

a cada segundo para conmigo

aunque sea en unas frías estaciones



Quiero volver a reír con, o sin calcetines

con calzas de rayas y medias negras,

porque cuando tú crees que te vas,

a diferencia de lo que piensas, llegas.

viernes, 14 de octubre de 2011

Marqués de Cáceres

Alma condena a mirar y no tocar la Luna

condenada a caerse y abrazar algún farol

tu siendo de alta cuna

¡a la mierda! Me voy con Don Simón


caminando entre los amarres

observo todo sin pavor

marchare por otros mares

ya que me negaste tu amor


con mi vino barato y peleón

gran elixir de Baco y Plutón

pese a mi estatus me siento un señor

y me hace llamarte puton,


pues mendigo con la cara

para obtener tu olor

mas luego por la mañana

cagarme en tus muertos con dolor


que gran tragedia griega

ni duero, ni ribera, ni pitarra

ninguno se puede comparar contigo,

ni aunque este bien frio...



...marquesito mío

miércoles, 12 de octubre de 2011

Inspiración nocturna

Se acerca el fin de esta era,
con merchandansing de una esponja llamada Bob
los gritos de la árabe primavera,
el fin de los inventos de Steve Jobs,

muchedumbre que hacen colas
en un supermercado al lado de Fuckushima,
dan lección de ética y moral
a los que matan gatos con la doctrina de Intereconomia,

entre este ganado esperpentico
destaca el simio de rave,
con sus chandals, su tuning y sus chonis,
con su estética hacen que rabe,

más no canto por bulerias
por el recorte en tirita y lección,
por los padres que visten como putas a sus crías,
por la muerte de la educación.