miércoles, 8 de junio de 2011

Blanco y negro

En blanco y negro he vuelto a soñar

el blanco y negro he vuelto a palpar,

el blanco y negro poder acariciar

el blanco y negro volver a mirar.

Nunca dos colores significaron tanto y nada,

nunca dos colores apresaron mi alma,

nunca el blanco y negro estuvieron tan vivos,

y los demás colores por ellos muertos.

En la cárcel no me quieren dar el pijama,

en la televisión quedarme ciego,

en la plaza darme la estocada,

pues de tus calcetines mi alma quedó prendada.

Cada noche

Cada noche que me roza la absenta
las farolas me susurran tu nombre,
y de madrugada no soy más hombre
que al verte la cabeza asienta,
pues por ti volví a perder la cordura
esta vez seguro que será mi hecatombe,
con un aumento radical de locura
espero que acabe el día y empiece la noche.

Y así olvidarme y prenderme de ti, en cada vaso,
borrarte y escribirte, en cada litro,
tacharte y pintarte, en cada cubito,
beberte y vomitarte, en cada trago,
otear el horizonte perpendicular al suelo,
no caerme, sino mirar el cielo,
por ti, solo por ti,
hasta que el whisky lo ahogue el deshielo
y sobre jugos de mi traquea
decirte, te quiero y odio, resaca.

martes, 7 de junio de 2011

Pigmentación roja.

Pigmentación roja, sangre, fuego en mi piel,

cuando me usas de atril y lienzo

en tus obras de amor verdosa miel,

a la tentación no venzo,

no porque no pueda,

sino, porque no quiero,

así abriste la veda

aunque fuera pleno invierno,

para dar caza a la fiera

que cada uno llevamos dentro,

dentro de nuestro ser

y cuando somos un solo cuerpo.


La inspiración, el placer, el roce,

los arañazos, los besos, y la tentación,

me la trajiste en cajas de seis, de doce

de veinticuatro y treinta y dos,

y ambos rezando una oración

para que cierta combustión explote,

y en un barrido de su onda de expansión,

las injusticias se lleve muy lejos

y pueda escribir luego,

con pigmentación roja, sangre, fuego...


… te quiero.

jueves, 2 de junio de 2011

A Vero y Sprooper

Cabello negro noche

que alguna mañana me suelta reproches

por como se levanta

en mi sofá con una manta,

echa un ovillo como un lemur,

le duele el culo, el coxis y hasta el fémur,

pero con carcajadas varias

con un “somos unos parias”

por desayunar Red Bull.


Así, pasito a pasito,

dejo mi piso,

me abandonó

camino a Mordor

donde yo dije que vivió,

“Buah chaval no me toque el pito”,

a esto contestó.


Y así noches a tequila sin sal

con alfombras de césped artificial

creció nuestra gran amistad.



Dedicado a Vero por aguantarme un curso entero.



No conocí gitano-judio-masón sin igual

hablo de Sprooper/Juanjo/Moquetas me da igual,

estafa a chinos en eBay sin rival

hasta le han cancelado más de tres cuentas de paypal.


Por mucho que diga, gran ocioso profesional,

como te descuides hasta a su madre te venderá,

y el agua de tu wáter se beberá

aunque ya este jodido, no ande y se encuentre mal.


Grandes frases que de el recordarás,

me tienes harto, hasta la poya, estoy triste chaval,

me aburro en casa, sal hostia o ya verás.


Con dieta dirá “me encuentro mal”,

pero en tu casa todo lo que pille engullirá,

este es Sprooper mi colega, un gran homosexual.



Dedicado a Sprooper por hacerme sufrirle un año entero en mi casa.


martes, 31 de mayo de 2011

Tierra de temperatura extrema
y ciudadanos de sesera dura,
lugar donde el Sol quema
me refiero y hablo de Extremadura,

tierra de Cáceres y Badajoz,
lares de lagares,
viñedos y cosechas de hoz,
¡ah! y buenos vinos en sus bares.

Ccomo no hablar del buitre leonado
allá en Monfragüe lo verás revoloteando,
en su zona favorita el Salto del Gitano,
que quita hasta el hipo, a quien viva en llano.

Tierra de belloteros y mangurrinos,
así nos denominamos lo que aquí vivimos,
los que aquí crecimos,
los que de aquí no queremos irnos.

Tierra natal de Cortes, Pizarro y Espronceda,
los dos primeros de las Américas conquistadores,
y el tercero de la mar aunque fuera con sus poemas
de un velero bergantin con cañones

lunes, 30 de mayo de 2011

Veredosa Miel

Una brisa dulce

así como sabor a miel,

es la que ahora luce

pegada impregnando mi piel,


arreglando las cañerías de mi interior,

abriendo gota a gota,

el grifo del amor

que ahora a borbotones brota,


e inunda con su sudor

hasta el más lejano poro de mi piel,

dejando trozos de arañazos,

y combustión espontánea por arder


provocada por esos ojos color verdosa miel.

jueves, 26 de mayo de 2011

Lo ultimo que recuerdo razonando fue que la besé. Después de eso se apodero de mi la locura, y creo que de ella también. Tras haber estado esperando recuerdo levemente que luego fuimos avanzando lentamente, devorándonos el uno al otro en cualquier parte. Por mi parte, amante del riesgo que soy, prefería pararme en mitad de un paso de peatones. Ella se reía mientras me decía que estaba loco por hacerlo. Así a paso de tortuga llegamos a un hotel, donde esa noche no había prohibición para la pasión de dos locos enamorados.

Hasta ahí era donde mi mente quería recordar. El resto es un manojo de arañazos en la espalda, mordiscos cariñosos, creo que manos frías, y un nubarrón de imágenes de color carne opacas. Miré hacia mi derecha en búsqueda de mi tabaco y me lié un cigarro. No me lo fume, en su lugar me lo guardé. Observé un rato más como dormía, allí acurrucada a mi izquierda. La besé en los párpados diciéndole “duerme pequeña, duerme”. Dejé una nota diciendo que me iba. Anexo a la nota dejé mi número para que me llamara. Me vestí sin hacer ruido para no despertarla. Me puse el sombrero. Coloque el cigarrillo sobre mis labios y salí a la noche moribunda. Empezó a salir el Sol mientras caía unas cuantas gotas. Fue mirar el cielo y empezó algo más fuerte, así algo parecido a una lluvia débil. Me encendí el cigarro. Me encendí el cigarro mientras andaba bajo la lluvia. La lluvia caía suavemente sobre mi, y sobre mi sombrero. Alce la vista nuevamente para observar como amanecía. Mientras caía agua sobre mi, iba esbozando una sonrisa. Pues había pasado una noche maravillosa con ella.